REFLEXIÓN ACERCA DEL VIDEO “CREAR HOY LAS ESCUELAS DEL MAÑANA”

Por Lucerlym Menco Haeckermann[1]

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Udual.wordpress.com (2013) Recuperado de http://udual.wordpress.com/2013/07/26/gastamos-muy-mal-en-la-educacion/

Este video se inicia planteando una problemática latente en el sistema educativo. Hay un gran abismo entre dos generaciones. Los niños de hoy hacen sus deberes con ayuda del Internet, y crecen sumergidos en las redes sociales. Mientras que los docentes siguen aplicando una educación anquilosada basada en formas de vida de hace dos siglos, y además, están sometidos a la presión de los resultados académicos y a las agendas políticas (Redes, 2010).

La presentadora comenta que Richard Gerver (2010) cree en devolver la pasión por la enseñanza a los docentes, y el placer por el aprendizaje a los alumnos. Que la educación les ayude a encontrar su lugar en la sociedad. Este autor dice que debemos tener el valor, como educadores y profesionales, de luchar por seguir nuestra pasión, nuestros instintos, hacer todo esto por nuestros niños. Que la educación se convierta en un vehículo de capacitación y no de opresión (Gerver, 2010).

También señala que hay una brecha muy grande entre los adultos y los jóvenes de hoy. Mientras que a los chicos se les bombardea con experiencias, conocimientos e información, mediante el alcance increíble que tienen los medios de comunicación, nosotros crecimos en comunidades pequeñas, aprendimos de nuestros padres, profesores, personas, libros, es decir, eran experiencias muy limitadas. No es que los estudiantes de hoy sean más sabios, sino que están expuestos a más cosas. Y esto les ha cambiado su perspectiva del mundo. Pero no están seguros de cuál es su lugar, y de cómo pueden influir positivamente en la sociedad que les rodea (Gerver, 2010). 
 
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Recuperado de http://blog.pucp.edu.pe/category/3794/blog/1506/archive/2008-07

Sostiene, además, que como generación adulta nos sentimos amenazados por lo que saben los jóvenes, y por cómo viven la vida. El mayor reto que tenemos por delante, es cerrar esa brecha y asegurarnos de potenciar las capacidades de nuestros hijos para que sientan que pueden ocupar un lugar positivo y constructivo en el mundo, y que pueden volverse ciudadanos activos para desarrollar el futuro (Gerver, 2013).

Me identifico con la postura de Gerver. Hay una separación abismal entre nuestros estudiantes y nosotros como educadores. Yo nací en un contexto totalmente diferente al de mis estudiantes. No soy experta en nuevas tecnologías, pero estoy haciendo todo lo posible por incorporar las TIC en el aula y fuera de ella, para que el proceso de enseñanza-aprendizaje sea más encantador para ellos, y, por  consiguiente para mí.

Para superar esa brecha de la que habla Gerver, quiero referirme a una experiencia educativa en el ámbito universitario. Yo soy docente de Competencias Comunicativas; en esta asignatura se les facilita a los estudiantes las bases y herramientas para fortalecer su comunicación oral, interpretación y construcción de textos. Entonces, para cambiar de metodología, les propuse que fuéramos al Museo de Arte Moderno de Cartagena. Se organizaron en grupos, escogieron la obra de arte que más les llamó la atención, y me entregaron un trabajo que contenía la foto de la obra, la biografía del autor que investigaron en Internet, y un comentario crítico construido por ellos (es decir, con sus propias palabras), en el que me explicaron por qué escogieron la obra, qué les impactó de la misma, qué análisis hicieron de la forma y el contenido, qué mensaje creen que quiso comunicar el autor, cómo se sintieron con esta experiencia etc. Y les dije que no era necesario ser críticos expertos de arte para dar una opinión sobre esta clase de obras. Los estudiantes de Derecho, Trabajo Social y Licenciatura en Pedagogía Infantil se sintieron muy identificados con esta vivencia de apreciación estética, pues muchos de ellos tienen corazón de artistas. Asimismo, me quedé sorprendida con las reflexiones tan significativas que hicieron los estudiantes de Medicina, Odontología, Enfermería, Instrumentación Quirúrgica y APH. Digo “sorprendida”, porque de pronto uno tiene la idea de que los estudiantes de Ciencias de la Salud, no se interesan por este tipo de actividades. Pero definitivamente esto es falso. Demostraron que ellos sí poseen sensibilidad artística, que nosotros como docentes humanistas tenemos que ayudar a cultivárselas. Al final, como nos tomamos muchas fotos en grupo las subieron en Facebook, y lo más trascendente es que ellos se sintieron felices con esta tarea, disfrutaron el cambio de ambiente pedagógico, fortalecieron sus competencias interpretativa, argumentativa y propositiva, y aprendieron de una manera divertida usando las tecnologías.

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Fotografía tomada por estudiantes de IV semestre de Medicina, de la Corporación Universitaria Rafael Núñez (2013). Visita al Museo de Arte Moderno de Cartagena de Indias.

Por otro lado, Gerver (2010) apunta que en el sistema educativo en el que estamos inmersos, los profesores se han centrado en el resultado, en el producto final, o sea, en las calificaciones académicas. Se han obsesionado por conseguir los mismos objetivos académicos en todo el estudiantado. Y resulta, que lo importante no es la meta del viaje, sino lo que se hace durante el recorrido. Lo bueno de la educación está en realidad en la experiencia, en el momento, en la alegría de descubrir algo, en la satisfacción de tener una pregunta y poder buscar una respuesta. Muchos niños abandonan los estudios porque no encuentran ninguna pasión, ninguna emoción. Ignoran la alegría de lo que pasa por el camino. Muchos niños y profesores se encuentran frustrados por culpa de las presiones y por la obsesión de los resultados. La magia del viaje se ha disipado (Gerver, 2010).

Al igual que este autor, creo que estudiar por una calificación, mata la ilusión y el encanto por aprender. Es urgente reformar el sistema educativo en este sentido. Muchas veces enseñamos con metodologías caducas que le dan relevancia al aprendizaje memorístico. Este último es necesario en la asimilación de algunos conocimientos básicos que debe dominar el estudiante, pero no lo es todo. El aprendizaje de otras temáticas debe ser significativo; es decir, en muchos casos, el estudiante no debe aprender de memoria, sino reconstruir los conocimientos teniendo en cuenta su creatividad, su capacidad crítica-argumentativa y su actitud reflexiva. Si se orienta así la evaluación, los estudiantes no estudiarán movidos únicamente por la calificación, sino por su interés en ser personas integrales.

En este mismo orden de ideas, el pedagogo en mención manifiesta que a muchos profesores les apasiona hacer algo por los niños, por los jóvenes; es una vocación, un llamamiento (como el de los sacerdotes) que brota del corazón, nace de la pasión. Surge de la convicción de que como persona uno tiene la responsabilidad de hacer algo para cambiar las cosas. Para tomar a los jóvenes de la mano y conducirlos  a un lugar mejor. En su opinión, es de vital importancia mantener la pasión en los profesores para que puedan vivir la vocación. Ese deseo de capacitar y ayudar a los jóvenes de un modo expansivo. Si se logra, entonces los niños también sentirán esa pasión. La mayoría de los que hemos consagrado nuestra vida a la educación, lo hemos hecho porque nos encanta el viaje, nos encanta investigar y descubrir cosas nuevas (Gerver, 2010).

Me identifico con Gerver, cuando dice que nosotros como profesores tenemos que luchar por seguir nuestra pasión. Yo creo que si trabajamos sin pasión estamos como inertes, y así, no hay una verdadera misión educativa, porque los estudiantes no aprenden si no se sienten motivados por nosotros o por los temas que los atraen. Si sentimos pasión por la educación, esto quiere decir que amamos a nuestros estudiantes, y somos soñadores deseosos de cambiar el mundo para tener una mejor convivencia. La docencia es una actividad gratificante porque nos da la satisfacción de sentir que estamos dejando una huella positiva en las vidas de los niños y jóvenes, que en su diario vivir se acuerdan no solo de los conocimientos académicos que les enseñamos, sino también de los consejos que los libraron de caminos errados. No educamos solo para formar profesionales con excelentes competencias académicas e intelectuales, sino además, para que sepan enfrentar la vida con sabiduría y valentía. Me agradan las ideas constructivistas de Gerver, pero no estoy de acuerdo con esta afirmación suya:

Nuestros hijos vuelven a la casa tras la escuela cada día, y aprenden más por sí mismos y de sus amigos y en las redes sociales que en aula, ¿o no? Con los deberes por ejemplo. Gracias a Dios como padre ya no tengo que ayudar a mi hija con los deberes…..los niños son consumidores sofisticados. Ya no tienen que esperar a que les enseñen las cosas, las encuentran por Internet. Crean vínculos de amistad, aprenden unos de otros (Richard Gerver, 2010)

En conclusión, tengamos cuidado al afirmar lo anterior, porque esto da a entender que se acabó el papel del docente, e incluso el papel de los padres en la educación. Una máquina, el Internet, las redes sociales, un software, los vínculos de ciber amistad, una tecnología, no son más poderosos que lo que puede hacer un padre de familia o un educador en la vida de un niño, o de un joven. Estos últimos sí necesitan que les enseñen las cosas fundamentales y mucho más, porque no todo lo que descubren en Internet les reporta beneficios válidos. No debemos dejarlos solos frente a los medios de comunicación debido a que su discernimiento y pensamiento crítico apenas están en formación. Los padres y los profesores tenemos que ayudarles a distinguir lo que les conviene y lo no provechoso. Los dispositivos tecnológicos son imprescindibles como herramientas educativas. El problema es que estos por sí solos no enseñan a vivir una vida auténtica, idónea y contextualizada, que únicamente es posible si los padres de familias y educadores actuamos como eficaces mediadores culturales entre el mundo de la tecnología y nuestros hijos o estudiantes, teniendo en cuenta la cultura de los valores.

Referencia

Redes (2010). Entrevista a Richard Gerver. Título: “Crear hoy las escuelas del mañana”. Transmitido por rtve.es. Recuperado el 28 de febrero de 2013 de: http://www.rtve.es/television/20101213/crearhoy-escuelas-manana/385896.shtml


[1]Profesional en Lingüística y Literatura. Docente, investigadora. Candidata a Magíster en Comunicación y Educación Audiovisual (2012-2014), de la Universidad Internacional de Andalucía (España). Docente del Proyecto Institucional de Competencias Comunicativas de la Corporación Universitaria Rafael Núñez.

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